Los encuentros de pretemporada son un momento crucial para los clubes. Antes de comenzar una nueva y exigente temporada, los jugadores necesitan alcanzar su mejor forma física. Los entrenadores aprovechan para probar tácticas y evaluar alineaciones en partidos cuyos resultados no tienen verdadera importancia. Pero ¿qué tipo de información pueden obtener los apostadores de estos encuentros?

La importancia de los partidos de pretemporada
Durante los partidos de pretemporada, los nuevos fichajes tienen la oportunidad de integrarse en el equipo y adaptarse al estilo de juego de sus compañeros. Es un periodo clave en el que los clubes intentan reunir todos sus recursos para prepararse de la mejor manera posible para la temporada venidera.
Además, muchos equipos organizan lucrativas giras internacionales con la intención de ganar nuevos aficionados, y cuanto más prestigiosos sean sus rivales, mejor. Claro que esto no fue posible durante el verano de 2020, cuando la preparación se redujo al mínimo. En los dos años anteriores, cada equipo de la Premier League disputó una media de seis partidos de pretemporada, y solo tres clubes jugaron menos de cinco.
Aunque se puede apostar en los amistosos, predecir el desarrollo de estos partidos —teniendo en cuenta todos los factores mencionados y el hecho de que los jugadores evitan conscientemente lesionarse— resulta una tarea casi imposible. Entonces, ¿pueden los apostadores extraer alguna información útil de los amistosos veraniegos y entender cómo jugará un equipo durante los próximos nueve meses de competición?
El impacto de la pretemporada en el inicio de la temporada
Como ocurre con cualquier tendencia, siempre habrá ejemplos que confirmen una teoría y otros que la contradigan.
De los 34 equipos de la Premier League que participaron en pretemporadas de 2018 y 2019, en 19 de ellos (56 %) cambió su nivel de forma física, y este cambio se mantuvo a lo largo de la temporada siguiente.
Veamos esos dos veranos y lo que pueden revelarnos sobre las campañas que les siguieron. Cada año descienden tres clubes, por lo que 17 permanecen en la liga y pasan de una temporada a otra.
Así, para los veranos de 2018 y 2019 podemos analizar a 34 equipos. Lo primero es ver si el promedio de puntos por partido (PPG) en los amistosos veraniegos fue mejor o peor que el de la temporada anterior. En 23 equipos mejoró, mientras que en 11 empeoró.
Nos interesan especialmente los primeros seis partidos de la nueva temporada, ya que este periodo suele indicar las posibilidades de cada club de evitar el descenso cuando se hayan jugado los 380 encuentros.
De los 23 equipos cuyo rendimiento mejoró en verano, 12 también comenzaron bien las seis primeras jornadas. En cambio, de los 11 clubes cuyo rendimiento empeoró en pretemporada, 7 también comenzaron mal la liga.
Combinando ambos casos, vemos que en un 56 % de los equipos (19 de 34) el cambio de forma en verano se reflejó en el inicio del campeonato.
¿Y qué pasó con los otros 15 equipos? En 11 de ellos la mejora en verano fue una “falsa señal”, ya que su promedio de puntos por partido en las seis primeras jornadas fue peor que en la temporada anterior.
En los cuatro equipos restantes la forma empeoró en pretemporada, pero mejoró al comenzar la nueva campaña. Entre estos destacan Manchester City, Liverpool y Chelsea, lo cual es lógico: los grandes clubes suelen dar descanso a sus estrellas tras competiciones internacionales, por lo que sus resultados veraniegos no siempre reflejan su verdadero potencial.
El efecto de la pretemporada en toda la temporada
Si observamos cuántos equipos mantuvieron su forma de verano durante todo el curso, encontramos que 21 conservaron el mismo nivel de juego y 19 mantuvieron su mejora durante las seis primeras jornadas.
Al desglosar los datos, 14 equipos aumentaron su promedio de puntos tanto en los amistosos como en la temporada completa, mientras que 7 lo empeoraron en ambos periodos.
En conjunto, en las dos temporadas analizadas, 15 clubes mejoraron o empeoraron su rendimiento en pretemporada respecto al año anterior y mantuvieron esa tendencia tanto en el inicio como durante todo el campeonato.
El grupo de cinco equipos cuyo rendimiento empeoró y siguió bajando resulta especialmente interesante, ya que en cuatro de ellos los entrenadores fueron despedidos durante la primera mitad del curso. José Mourinho dejó el Manchester United en diciembre de 2018, y Mauricio Pochettino, Unai Emery y Marco Silva fueron destituidos antes de Navidad de 2019.
La pregunta de si los apostadores deben tener en cuenta los resultados de los amistosos sigue siendo debatida, pero los presidentes de los clubes, al parecer, sí lo hacen.
La influencia de la pretemporada en la lucha por la Bota de Oro
Para la mayoría de los jugadores, la forma mostrada en pretemporada no tiene un impacto real en su rendimiento posterior. Sin embargo, nuestro análisis encontró un caso curioso.
Danny Ings no marcó ningún gol en liga después de diciembre de la temporada 2018–2019. No obstante, los tres tantos que anotó en los amistosos previos al siguiente curso quizás le dieron confianza: terminó la temporada en el segundo lugar de la tabla por la Bota de Oro de la Premier League.
Con cuotas de hasta 200/1 antes del inicio de la temporada 2019–2020, esas apuestas parecían casi imposibles, pero ofrecían un enorme potencial de beneficio. Evidentemente, no conviene apostar a que todo jugador que marque en amistosos ganará la Bota de Oro, pero esos goles pueden servir de impulso motivacional.
En definitiva, es imposible predecir con certeza cómo los amistosos de verano afectarán a los jugadores y equipos durante la nueva temporada. Sin embargo, hay suficientes ejemplos para afirmar que no se debe subestimar la importancia de los partidos de pretemporada.



